Ramón Puig

Empieza por una esquina amarillenta que casi no se nota. Luego la uña se engrosa, se vuelve quebradiza y se levanta por el borde. Y un día te das cuenta de que llevas todo el verano sin ponerte sandalias.
Cuanto antes empieces a cuidarla, antes vuelve a tener un aspecto limpio.
Dejas de llevar chanclas. Te pones calcetines en la playa. Pides hora para la pedicura y luego la cancelas. La uña no duele, pero te cambia lo que haces.
Y no se queda quieta: pasa de una uña a la de al lado.
Un aceite en cuentagotas que se aplica directamente sobre la uña y la cutícula. Nada de pastillas, nada de esmaltes que la tapan: se absorbe y punto.
Unas gotas por la mañana y otras por la noche. Treinta segundos.
Aceite de árbol de té: el clásico de la higiene de la uña, conocido por sus propiedades purificantes.
Extracto de jengibre: rico en nutrientes, ayuda a mantener la uña con mejor aspecto.
Jojoba, almendras, glicerina y vitamina E: hidratan la lámina y ablandan la cutícula.
Las cremas se quedan en la piel de alrededor. Este es un aceite: el cuentagotas lo deja justo en el borde de la uña, que es por donde se cuela la humedad.
Sin químicos agresivos y apto para usarlo todos los días.
Siete días es lo que tardas en convertirlo en rutina: mañana y noche, dos gotas. A partir de ahí es constancia.
La uña crece despacio — entre 2 y 3 mm al mes en el pie —, así que el cambio de aspecto se ve conforme sale uña nueva.
No necesitas un producto para cada cosa. El mismo frasco de 30 ml te sirve para las uñas de las manos y para las de los pies.
Ni cabina, ni podólogo por una cuestión estética, ni explicarle nada a nadie. Abres el frasco, dos gotas y sigues con tu tarde.
CÓMO SE USA

Lava la uña y sécala bien. Si el aceite cae sobre una uña húmeda, resbala y no se absorbe.

Directamente sobre la uña y el borde de la cutícula. Con dos gotas sobra: no hace falta empapar.

Extiende con el dedo unos segundos y espera a que entre antes de ponerte el calcetín. Mañana y noche, todos los días.
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Uso externo. No lo apliques sobre heridas ni sobre la piel irritada, y evita el contacto con los ojos.
Limpia, aplica y deja absorber. Menos de un minuto entre las dos manos o los dos pies.
La uña del pie tarda entre seis y doce meses en renovarse entera. Lo que ves en las primeras semanas es la parte nueva, la que sale ya cuidada.
Por eso el pack de tres sale a cuenta: es el tiempo que de verdad hace falta.
ANTES Y DESPUÉS
La misma uña, antes de empezar y después de una temporada de uso constante.
Antes
Después
Aceite de uñas 7days
Otras marcas
Resultados reales con el uso constante
Uñas cuidadas hoy, más confianza mañana
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DUDAS
No. Es un cosmético para el cuidado y el aspecto de la uña, no un medicamento. Si la uña está engrosada, despegada, cambia de color o te duele, eso lo tiene que ver un médico o un podólogo: hay tratamientos que funcionan y no conviene retrasarlos.
Depende de lo rápido que te crezca la uña. En las manos se renueva en unos cuatro a seis meses; en los pies, entre seis y doce. Lo que se ve antes es la cutícula más blanda y la uña menos áspera.
Son 30 ml con cuentagotas. Usando dos gotas dos veces al día en un par de uñas, a la mayoría le dura entre seis y ocho semanas.
Huele a jengibre y a árbol de té, un olor herbal que se va en cuanto se absorbe. No deja la uña pegajosa.
Mejor no mientras lo estés usando: el esmalte tapa la uña y el aceite no llega. Si te lo vas a poner, quítalo antes de aplicar.
Si tienes diabetes, problemas de circulación o el sistema inmunitario bajo, consulta antes con tu médico. En esos casos cualquier problema en el pie se valora en consulta, no en casa.